CONVERSAS
AL AIRE
JORGE GUEVARA
“CRÓNICAS DIVERSAS Y DISPERSAS”
………..
El fragmento a continuación hace parte de una de las muchas crónicas que don Jorge Guevara escribiría y que el poeta de los bocadillos, César Arriaga, encuadernaría como parte de ese archivo documental de las memorias locales y culturales del territorio.
| IMAGEN - Radio alterativa (Cesar Arriaga/2007) |
| IMAGEN - Radio alterativa (Mural Barrio Vivo /2025) |
Con este texto memorial, entablamos una amable y amena conversación con don Jorge Guevara Silva, director musical de lo que fue la agrupación musical, Los Jeroces, quienes amenizaron las fiestas del campesino y otras aventuras festivas, quien a través de sus palabras y recuerdos, nos amplío el panorama de ese viejo pueblo de Suba: con tan fino detalle como él, lo sabe expresar, sus personajes, sus vivencias y el cotidiano de su gente desde los años 60 en adelante.
| Archivo - Los Jeroces /Jorge Guevara - (Suba años 80s) |
| IMAGEN - Archivo Radio AlterAtivA - (Rostros y Huellas 2001) |
| IMAGEN Archivo / Jorge Guevara - (Suba años 50s) |
“Suba, naturalmente nunca volverá a ser el pintoresco pueblito que una vez fue, pero en las mentes cálidas que vagabundean en los ecos del pasado y en los recuerdos infantiles si, si permanece vivo, vivo en la nostalgia de un ayer, en las reminiscencias... en la vieja escuelita, en las casitas que lo hicieron amable, en la imagen perdida de una calle con muchas historias sin contar, vivo en los habitantes queridos que se fueron apagando como la noche en el más bello de los amaneceres sabaneros, protagonistas de sus propias y sencillas vivencias, que se hicieron recuerdos evocados al calor de un brindis furtivo, cualquier noche de bohemia, un recuerdo punzante como las cúpulas de la iglesia en las nubes, punzante, bellamente punzante en un corazón adolorido por los viejos amores de pueblo, con el olor de la cruz de mayo en las procesiones interminables, a la hora de la remembranza, del rosario con mi madre en la Escuela.
ESCUCHA EL PODCAST
La Suba de ayer, vive en las esquinas del pueblo de ayer, que es el barrio de hoy, vive en las lejanas sonrisas infantiles del ayer, que son los gestos melancólicos de los hombres de hoy, Suba vive en la mente de los hijos y nietos de los antiguos viejos del pueblo; mientras en el ruidoso y agitado mundo barrial de hoy, exista un instante para el silencio profundo, de algún recuerdo, de un antiguo habitante del Suba de ayer, el pueblo de Suba, no morirá y rondará en nuestras memorias el bailar del trompo, con el temor casi doloroso de un "seco alemán", la vuelta a Colombia con tapas de cerveza, por los andenes del parque, la visita del señor Obispo mientras sosteníamos y agitábamos una bomba blanca que decía: "recuerdos de mi primera comunión", la voz alegre y conciliadora de un borrachito en fiestas que gritaba: "viva el partido . . . por la mitad".
| IMAGEN -Archivo Analogo Radio AlterativA - (Plaza Fundacional 1990) |
El pueblo de ayer vivirá en nuestros miedos primeros, avivados por la luz de una vela, con los espantos en las noches de historias de los abuelos; el que ama al viejo pueblo lo reconocerá hasta en el olor del asfalto, que mancilló las viejas Calles empedradas.